Los ecosistemas urbanos

Si le echamos un vistazo a una calle cualquiera de una ciudad cualquiera obtendremos una impresión bastante clara: aquí sólo hay seres humanos. Bien es cierto que hay seres humanos, pero si hiciéramos un estudio de las poblaciones de animales que encontramos en las susodichas ciudades, nos percataríamos de que, muy probablemente, el ser humano no es excesivamente numeroso en ellas si lo comparamos con estas otras poblaciones. Aves, pequeños mamíferos (y no tan pequeños), algunos reptiles y, sobretodo y con mucha diferencia, insectos, han invadido nuestros hogares, nuestras calles, nuestros parques y nuestras alcantarillas.

mosca¿Y qué importancia tiene esto?

Hace unos días que diversas personas me comentaron que, mientras tomaban algo en una terraza de un bar, un ávido pájaro se ha lanzado repetidas veces a robarles la comida. Supongo que en realidad no es nada nuevo, pero mi mente echó mano de sus recuerdos y no encontró archivos de que, en el pasado, las aves fueran tan atrevidas. Tal vez lo fueran, pero esto no es lo importante. Ciertas cosas que parecen absurdas a primera vista nos llevan a reflexionar cosas que quizás nunca nos hubiéramos ni planteado.

¿Cómo afecta el ambiente de las ciudades a la evolución de los organismos, en concreto de los animales?

Estoy seguro que la interacción con el ser humano y el modo en que los recursos están repartidos influyen muchísimo en las poblaciones de animales, ejerciendo una gran presión selectiva. Desde el más pequeño artrópodo hasta el mamífero más grande se ven influidos por esta selección que difiere enormemente de la que podrían encontrarse en un medio “natural”. Porque recordemos, que la evolución no se detiene.

Pensemos por un momento en una pequeña mosca. Muchas de ellas nos han molestado en nuestras casas, pero seguro que pocas veces nos hemos parado a pensar en ello: somos parte del ecosistema en el que habitan, somos una de las presiones selectivas que actúan reduciendo su población a base de manotazos. Podrá parecer una tontería, pero yo creo que no lo es. Nuestro ambiente ofrece una cantidad de alimentos y una disposición muy diferentes de la que pueden encontrar en el medio natural. Nosotros creamos paraísos para ellas: nuestras basuras son una fuente inagotable para estos dípteros, allí pueden reproducirse una y otra vez, aumentando así enormemente su población. Y aquí veo un equilibrio típico en la evolución: dos carros que tiran de una cuerda en direcciones opuestas. Aquellas moscas que más se acerquen al ser humano, que más nos molesten, que más comidas infecten con sus huevos y posteriores larvas, mayor capacidad tendrán de reproducirse. No obstante, estas mismas moscas estarán expuestas a más peligros, como los insecticidas. Sólo aquellas moscas que se aventuren lo suficiente como para obtener alimento pero no lo bastante como para exponerse demasiado a nuestros ataques sobrevivirán en este ecosistema. Y esta presión selectiva tiene una consecuencia: una adaptación por parte de las moscas a nuestros ataques. Mejores tácticas para evadirlos, para esconderse, para atacar rápido nuestras comidas y huir, para resistir insecticidas y para poner más huevos, ya que no les falta comida y poner más huevos no resulta una pérdida de energía. Las larvas tendrán probablemente suficiente alimento como para llegar a ser adultas.

pidgeons Pero dejemos de hablar de moscas. Hablemos de cosas grandes. Las aves se encuentran en una situación muy similar. De hecho, en muchas de nuestras ciudades tenemos una plaga de palomas. Ésta plaga es debida a un éxito evolutivo en nuestro ambiente. Las palomas son lo suficientemente estúpidas como para acercarse mucho a nosotros y para robarnos la comida. Con esto no quiero decir que sea la razón principal por la que las palomas están invadiendo nuestras ciudades (esto tiene que ver también, y sobretodo, con el ciclo vital). No obstante creo que vale la pena considerarlo. Otros pájaros, como los gorriones, son más asustadizos. Este carácter les iría muy bien en un medio en el que los depredadores son el mayor enemigo de uno, pero en las ciudades los depredadores tampoco son tan abundantes. Aquél que sea más atrevido y que arriesgue más tendrá más descendencia. Así, las palomas están desplazando a muchas otras especies que eran propias de nuestras ciudades. Pero lo interesante es lo siguiente: ¿habrá un contraataque? Tal vez un nuevo depredador o un nuevo competidor (o uno viejo renovado). Y es aquí donde quería llegar. Aquellos gorriones, por ejemplo, que se hayan vuelto más temerarios podrán competir contra las palomas. El ecosistema urbano lleva, en el caso de las aves, a la explotación total de los recursos por medio del riesgo y de la pérdida del miedo en el ser humano. Con el ciclo vital pasa lo mismo. Aquellos gorriones que sean capaces de incrementar su ciclo reproductivo (disminuyendo la edad de maduración sexual, o reduciendo el intervalo intergenésico) tal vez puedan volver a plantar cara a las ratas voladoras.

Estas reflexiones tan superficiales y que cualquiera puede hacer en cinco minutos, pueden ser mejoradas y tomadas desde un punto de vista más científico y complejo. No obstante no es necesario. Ya nos hacen ver lo que quería hacer ver. Que aquello que llamamos artificial es, en esencia, también natural. Que tan sólo somos una especie más y la vida se abre paso junto a nosotros, y por delante de nosotros. Las ciudades no son ese yermo paraje donde Darwin deja de tener voz y, por el contrario, en ellas se dan feroces batallas por encontrar alimento y por coexistir de la manera más eficaz posible con el ser humano, así como con las demás especies. Las ciudades son un ecosistema más.

Actualizado: Los pájaros evolucionan para evitar ser atropellados

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s